...a través de Bertha Dudde - 08.07.1958
BD 7162 Todo lo que ocurre debe servir para la perfección del alma …

Todo acontecimiento tiene su propósito y su razón, pues todo depende de la voluntad de Dios y, por lo tanto, todo es considerado por Su sabiduría y dispuesto por Su amor para el bien del alma humana. Solo el efecto en el alma es decisivo, el cual puede ser negativo, pues la voluntad humana lo determina, pero también puede ser positivo. A menudo, el cuerpo tiene que soportar sufrimientos o dolencias de todo tipo, pero tan pronto como el alma progresa en su desarrollo espiritual, esos sufrimientos son insignificantes, pues siempre son temporales, mientras que el alma puede permanecer en un estado inmaduro por la eternidad, lo que le causa un tormento indescriptible en el reino espiritual.

El ser humano debe ser siempre consciente de que el amor, la sabiduría y el poder de Dios determinan su destino de vida, que nada sucede a un ser humano arbitrariamente, que nada es casualidad, que un Padre bondadoso y cariñoso siempre desea ayudar a Su hijo extraviado a encontrar el camino de regreso a Él … Y por eso el ser humano siembre debe llamar a Dios como a su “Padre”, y con ello dejarle claro que quiere regresar a Él. Siembre debe someterse humildemente a la voluntad de Dios, incluso cuando se le impone una cruz que parece casi insoportable, porque hay Uno que Se pone a su lado como portador de la cruz si tan solo se Le pide que lo haga.

Pero lo que el cuerpo humano está pagando en esta vida, el alma un día lo reconocerá con gratitud cuando pueda abandonar el cuerpo, limpia y pura, para entrar en el reino del más allá. Pues aunque el amor divino desea evitar el sufrimiento a toda criatura, parte del sufrimiento es inevitable, ya que en la Tierra, los seres humanos no piensan lo suficiente en sus almas como para hacer todo lo posible por liberarlas de sus impurezas, y por eso es necesario utilizar ayudas, que a menudo son dolorosas, pero que, sin embargo, prometen éxito.

Pero la certeza que la voluntad de Dios, que es amor en sí misma, está por encima de todo, debería hacer que todo sea más fácil de soportar para vosotros, los humanos, y también ser un consuelo para vosotros, que nunca estáis abandonados a vuestra suerte, que siempre hay Alguien que se preocupa por vuestro crecimiento espiritual, por vuestro bienestar espiritual. Y este Alguien nunca permitirá que nada os suceda sin razón ni propósito, pues Su amor, sabiduría y poder son ilimitados, y Su amor y sabiduría siempre serán decisivos cuando Su voluntad y Su poder se expresen.

Por lo tanto, cada minuto puede ser beneficioso para vosotros; podéis obtener éxito espiritual de cada experiencia, de cada acontecimiento, de cada malestar físico que os sobrevenga. Porque tan pronto como aprendáis a verlo como una ayuda para la maduración de vuestra alma, haréis todo lo posible por ayudarla a alcanzar la madurez, y pronto vuestra cruz os será quitada de encima, pues solo os agobia hasta que hayáis cumplido vuestro propósito.

Pero si queréis pasar completamente sin sufrimiento por esta vida terrenal, también debéis ser puro amor … y solo unos pocos seres humanos lo lograrán, que sus almas sean purificadas por el amor. Pero la mayoría necesitará el sufrimiento para lograrlo, porque el tiempo de su viaje en la Tierra es corto y, sin embargo, debe brindar al alma la mayor perfección posible. Por lo tanto, también bendecid el sufrimiento, entregaos a ello y agradeced a vuestro Padre Celestial que Su amor os acompañe, un amor que siempre desea solo lo mejor para vosotros …

Amén